TAES
Una intervención que amplía lo existente y renueva la identidad del conjunto
AMPLIACIÓN Y RENOVACIÓN DE UN CONJUNTO INDUSTRIAL
Las instalaciones de TAES han evolucionado a lo largo del tiempo mediante diferentes ampliaciones, dando lugar a un conjunto industrial compuesto por volúmenes construidos en distintas etapas. Partiendo de esta realidad, el proyecto nace para acompañar el crecimiento de la actividad de la empresa, mediante una intervención que combina tanto la ampliación de sus instalaciones ya existentes como una renovación integral de su imagen exterior.
La ampliación se desarrolla adosada a la nave existente, adoptando una implantación en forma de L que permite ampliar la superficie destinada a la actividad industrial manteniendo la continuidad con las instalaciones preexistentes.
El nuevo volumen se resuelve mediante una estructura de hormigón prefabricado y una cubierta ligera, integrándose con las edificaciones ya construidas y adaptándose a las necesidades actuales de producción. La ampliación incorpora una entreplanta destinada a oficina técnica y resuelve sus entradas mediante tres grandes accesos rodados, dimensionados para facilitar la entrada y salida de vehículos y mercancías, además de un acceso peatonal directamente vinculado a la zona de oficinas.
La actuación no se limita al crecimiento de la superficie construida. El proyecto plantea también una nueva imagen para el conjunto industrial, capaz de unificar arquitectónicamente unas instalaciones que habían sido desarrolladas en diferentes momentos. Para ello, las fachadas orientadas al vial público se revisten mediante un sistema de chapa perforada y composite que envuelve los diferentes volúmenes introduciendo una composición basada en el contraste entre tonos crema y grafito, que genera una nueva lectura del edificio como un solo conjunto, sin haber borrado realmente su evolución a lo largo del tiempo.
La chapa perforada en color crema adquiere especial protagonismo en la zona administrativa, y envuelve buena parte de las fachadas sustituyendo al mismo tiempo el antiguo acabado azul de las edificaciones existentes.
En el acceso principal y en los volúmenes destinados a oficinas, este mismo sistema de chapa perforada, pero en este caso en color grafito, se proyecta en vuelo, generando profundidad en contraste con la chapa perforada en color crema de la parte de abajo y del resto del edificio, y reforzando así el carácter representativo de esta parte del conjunto industrial.
En la zona de oficinas, la chapa se utiliza de forma más precisa, perforándose en correspondencia con los huecos de las ventanas, permitiendo mantener la entrada de luz natural hacia las oficinas mientras construye una nueva piel para la fachada. Aprovechando esta intervención, las antiguas celosías de esta entreplanta se sustituyen además por nuevas ventanas, actualizando así la relación entre los espacios de trabajo y el exterior.
El contraste entre ambas tonalidades no busca únicamente diferenciar partes de la fachada, sino construir una nueva identidad común a partir de elementos que ya formaban parte de la historia del edificio. El resultado es un conjunto más coherente, en el que la ampliación y las construcciones existentes quedan integradas bajo un mismo lenguaje material y arquitectónico.
La intervención se ha completado con la sustitución del antiguo azul de las fachadas por el mismo acabado crema, extendiendo así la nueva imagen a todo el conjunto.
Una transformación que acompaña el crecimiento de TAES y convierte la propia arquitectura del edificio en una expresión de su crecimiento y evolución.