Proyecto UB
Dos viviendas proyectadas para aprovechar la luz y el entorno bajo un mismo volumen
VIVIENDA BIFAMILIAR ORIENTADA AL PAISAJE
Proyecto UB plantea dos viviendas en una misma parcela ubicada en Amorebieta-Etxano, concebidas desde el inicio como una única pieza arquitectónica. Una propuesta que parte de una condición esencial del lugar: aprovechar al máximo el soleamiento y las mejores vistas disponibles de un terreno con gran potencial para crear dos viviendas que se funden con su exterior.
«La orientación sur se convierte en el concepto principal del proyecto, que determina la distribución, la manera de habitar cada espacio y la relación de las dos viviendas con el entorno».
El edificio se organiza mediante un volumen principal de dos alturas, acompañado por piezas de menor escala que completan su configuración y resuelven los accesos y espacios de servicio. Esta composición permite fragmentar visualmente el conjunto y establecer una transición más natural entre cada vivienda y parcela, evitando que se perciban como un único volumen compacto.
La distribución interior responde directamente a esta estrategia de fragmentación visual.
Las zonas de día y los dormitorios principales se orientan hacia el sur, reservándose las mejores vistas, y potenciando tanto la entrada de luz natural como la relación de las viviendas con el espacio exterior.
En la planta baja, los espacios de estar, cocina y comedor se prolongan hacia una plataforma exterior concebida como una extensión de la vida cotidiana, mientras que los espacios de servicio se concentran hacia la orientación norte. La doble altura, junto con el muro cortina de la fachada, crean un espacio amplio e iluminado tanto a las zonas de día como a la planta bajocubierta.
El acceso principal al interior de cada vivienda se plantea desde la fachada trasera orientada al norte, junto a la zona de aparcamiento de vehículos, y queda protegido por una pérgola que define un espacio exterior abierto previo a la entrada de la propiedad. Desde este punto, la vivienda se abre progresivamente hacia el sur, estableciendo un recorrido que conecta el acceso, los espacios interiores y la terraza.
Aunque ambas viviendas comparten una misma arquitectura, su distribución se adapta a las condiciones particulares de cada una. La vivienda A concentra sus espacios de día hacia el sur y el dormitorio principal hacia el este, mientras que la vivienda B aprovecha las orientaciones sur y oeste para las zonas de estar. De este modo, la simetría general del conjunto no impide que cada vivienda disfrute y encuentre su propia relación con la luz y el paisaje.
La materialidad acompaña esta búsqueda de integración con la naturaleza que rodea al terreno.
El aplacado de piedra, los revestimientos de apariencia madera y los acabados claros introducen diferentes texturas sobre el volumen, reduciendo su escala y estableciendo una relación más próxima con el entorno. En la parcela, la vegetación autóctona y las zonas verdes completan esta transición entre arquitectura y paisaje.
El confort interior se aborda desde una estrategia energética integrada, mediante un sistema de geotermia con climatización por suelo radiante y ventilación mecánica con recuperación de calor.
Soluciones que permiten mantener una temperatura interior estable y una adecuada calidad del aire, reduciendo al mismo tiempo la demanda energética de las viviendas.